Si me tocara ese gran hallazgo, es muy probable que mi conciencia se debata entre entregar ese dinero que no es mío o quedármelo para arreglar por siempre mi situación económica; pero conociendo a los representantes de la justicia en este país, no me quedan dudas que elijo la segunda opción, y no creo que me pese en la conciencia. Éxitos, amigo.
Jajaja Parece que muchos opinamos exactamente lo mismo. Gracias por comentar.